BIENVENIDOS A LA PAGINA DE LA TERTULIA DE ILLESCAS

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miércoles, 5 de julio de 2017

EL ÓRGANO DEL SANTUARIO


La curiosidad de nuestro contertulio Fernando Elena le animó a adquirir una publicación que inventariaba todos los órganos de la provincia de Toledo pensando encontrar allí exhaustivos datos sobre la historia del órgano existente en el Santuario de La Caridad.
No encontró tanto como esperaba, pero si suficiente para subir al blog esta sucinta radiografía del "órgano más antiguo de la provincia" según se desprende del mencionado inventario.

Datos Generales
• Localización del órgano: Tribuna en coro alto, al lado del Evangelio
• Responsable: Fundación Hospital Nuestra Señora de la Caridad. Memoria Benéfica de Vega
• Fecha de visita: 24   septiembre - 2010
Filiación
• Autor: Juan de Brevós
• Fecha de construcción: 1608. En 1743 lo reparó José Lozano. Se vuelve a restaurar en 1861 por Antonio Domínguez, organero de la reina Isabel II. La última restauración ha sido llevada a cabo por Luis Magaz en el año 2004.

Caja
• Estilo: Neoclásico en madera pintada en color marrón con algunos elementos policromados
• Castillos y torreones: 5 castillos
• Medidas: AL: 6,50 m. An.: 3,60 m. Fn.: 1,10 m.
Lengüetería horizontal de 2 h. en Ave María

Consola
• Tipo: De ventana
• Teclado: 49 notas con octava tendida. Las teclas naturales están chapadas de ébano y los sostenidos son de hueso. Un pedalero a la francesa de 13 notas más dos funciones. Dos rodilleras que accionan la trompetería
• Tiradores: Sección cuadrada con pomos torneados
• Registros: MI: Flautado, Violón, Octava, Docena, Quincena, Decinovena, Lleno, Trompeta Real y Clarín. / MD: Flautado, Violón, Octava, Docena, Quincena, Decinovena, Lleno, Corneta, Trompeta Real y Clarín.
Fuelles
Los originales están desaparecidos. En la última restauración se le ha dotado de nuevos fuelles alimentados por turbina eléctrica

Transmisiones
* Teclado a secreto: Varillas de madera
* Registros a secreto: Arboles octogonales de madera
* Integridad Sonora: Se conservan todos los tubos en muy buen estada El teclado está en perfecto estado

Estado actual
Funciona y es revisado y afinado dos veces al año por Luis Magaz
Observaciones
Agradecemos a la Fundación Hospital Ntra. Sra. de la Candad la atención que nos han dispensado en la revisión del órgano, los datos que nos han facilitado y la autorización para fotografiar el mismo.
                                                                                                        Illescas, Julio 2017            
                                                                

martes, 27 de junio de 2017

LA PREVIA A LAS VACACIONES


De los habituales solo hemos lamentado la ausencia de Fernando Alejo, quien haciendo gala de su anticompañerismo, ha preferido alargar su estancia en Vera Playa, un charquito cualquiera allá por Almería, antes de disfrutar una hora de nuestra compañía y del benigno clima de Illescas.
Desde aquí te deseamos finalices felizmente tus vacaciones amigo Alejo, y espero comprendas el sentido bromista del párrafo anterior.

En esta ocasión he advertido reiteradamente aproximarse a los micrófonos. Vosotros diréis si se nos escucha con nitidez.


martes, 13 de junio de 2017

ENIGMÁTICOS MEJICANOS: LOS OLMECAS

En alguna otra ocasión hemos hablado en nuestras tertulias y subido a este Blog algunos artículos sobre las misteriosas e intrigantes civilizaciones que unos y otros hemos dado en llamar “precolombinas”.Sin entrar en aseverar o negar esta definición, he considerado este artículo merecedor de ocupar un espacio en nuestro Blog, y seguramente también formar parte de nuestro temario en próximas tertulias.
                                                    o-o-o-o-o-o-o-o-o-o
La misteriosa civilización de los Olmecas
Por Félix Casanova el 8 Junio de 2017 Edad Antigua
México es más conocido, arqueológicamente hablando, como el hogar de la civilización azteca. Sin embargo, antes hubo otra adelantada civilización, los olmecas, que dominó la región durante casi 1000 años. Aunque hubo culturas pre-olmecas, a esta se ha la definido como la cultura madre de América Central. En otras palabras, muchos de los rasgos distintivos de las civilizaciones centroamericanas posteriores tienen su origen en esta. Pero, ¿quiénes eran los olmecas, y cómo era su cultura?
La civilización olmeca floreció aproximadamente entre el 1200 y el 400 a.C. y principalmente se han encontrado vestigios de ella en la costa sur del Golfo de México, específicamente en los estados de Veracruz y Tabasco. Aunque los olmecas tenían un sistema de escritura, sólo unas pocas de sus inscripciones han sido localizadas. Además, no hay una suficiente base para que los arqueólogos puedan descifrar el lenguaje. Como resultado, gran parte de lo que sabemos acerca de esta civilización depende de la evidencia arqueológica.
 Centro Olmeca / Zapoteco, Monte Albán, cerca de la ciudad de Oaxaca, México
Pero se ha conservado mucho de su arte. La prueba más famosa la encontramos en las llamadas “cabezas gigantes”. Estas representaciones de cabezas humanas están talladas en rocas de basalto, y hasta la fecha se han encontrado diecisiete de ellas. Miden entre uno y tres metros de altura, y parecen representar un tema común, es decir, hombres maduros con mejillas carnudas, narices planas y ojos ligeramente cruzados. Por cierto, tales rasgos físicos son todavía comunes entre los pueblos de Veracruz y Tabasco, lo que indica que pueden ser representaciones de los propios olmecas.
Escultura olmeca de bebé, 1200-900 a.C.
Además, los olmecas también produjeron versiones en miniatura de estas cabezas gigantes. Uno de estos objetos, una máscara de piedra, la podemos admirar en el Museo Británico. En contraste con las colosales cabezas, esta máscara, tiene sólo 13 cm de altura.
Aunque esos rasgos podemos observarlos en los descendientes de los olmecas, algunos estudiosos han especulado que la máscara representa una cara africana, china o incluso mediterránea. Además, hay numerosos agujeros circulares en la cara, lo que indica que los piercings podían ser moneda común. Debido a la falta de esqueletos humanos (que han sido disueltos por el suelo ácido de la selva), esta máscara es lo más aproximado que tenemos de su representación real.
Hacia el 400 a.C., los olmecas desaparecieron misteriosamente, por una causa aún desconocida. Como colapsó la civilización, está por ver. Aunque fueron redescubiertos por los arqueólogos hace relativamente poco, después de la II Guerra Mundial, no eran una civilización olvidada. Después de todo, la palabra olmeca (que significa “gente de goma”) se puede encontrar en el idioma azteca.
Representación artística del juego de pelota mesoamericano
Parece que el “juego de pelota mesoamericano”, que fue observado por los españoles cuando se encontraron con los aztecas, fue inventado por los olmecas. Como este juego implicaba el uso de una pelota de goma, esta puede ser la razón por la cual los olmecas fueron llamados así por los aztecas. Este juego de pelota y varias otras características de la civilización olmeca se pueden encontrar en las civilizaciones centroamericanas posteriores.
Como se sabe muy poco acerca de esta cultura hoy en día, se requiere aún mucho más trabajo e investigación para lograr una mayor comprensión y apreciación de su importancia para las sociedades centroamericanas posteriores. Queda aún mucho por desvelarse, pero de lo que no cabe duda es que fueron una civilización organizada y compleja.
                                                                                     Illescas, Junio de 2017 Bailón

sábado, 3 de junio de 2017

LA RADIOFONICA DE MAYO 2017

No creo equivocarme al afirmar que esta ha sido la Tertulia que ha contado con menos asistentes. Los habituales Félix, Bailón y Alejo no han podido asistir por diferentes motivos personales, y se quedaron "solos" María y Fernando Elena, muy bien acompañados desde la cabina por Angel Olmedo que además de sumar en número, aporta y participa.
Tendremos que corregir en lo sucesivo las distancias con los micrófonos, ya que el sonido es débil en muchos momentos como desgraciadamente podréis comprobar.
 

viernes, 26 de mayo de 2017

LA DE CAFÉ DEL MES DE LAS FLORES

Rozando los tabúes de discusión: Tertulia del 11 de mayo de 2017

Estamos presentes seis a las 20h del día de la fecha, en el sótano-lobby del Hotel Real de Illescas. Emilio viene en silla de ruedas, aunque también trae muletas que por lo visto puede usar en recorridos cortos. También se reincorpora, después de una operación de rodilla, José María que, en cambio ya puede prescindir de ellas. A lo largo de la reunión se integran otros tres contertulios, con que somos nueve los presentes.
Comentamos el capítulo II del libro de Romo dedicado al Illescas prehistórico y Miguel Ángel cuenta que un obispo inglés, en el Renacimiento, se molestó en sumar los tiempos citados por la Biblia para llegar a la fecha “exacta” de la creación del mundo. Eso permitió a los “historiadores” posteriores datar los distintos acontecimientos de la vida de la Humanidad, entre ellos el autor del llamado abreviadamente “Sacro Paladión” fray Gaspar de Jesús María, que fijó con aproximación de un año, la fecha de la fundación de Ilarcuris, que para él es el nombre que recibió nuestro pueblo cuando formaba parte de la Carpetana. Alguien aporta recortes de Internet que reflejan, uno los territorios tribales prerromanos en el 220 a.de c, y el otro, las principales ciudades de la carpetana (debe ser de la misma fecha) con su situación en España y sus nombres actuales.
El tono escéptico que utilizo al hablar de ello y que he intentado reflejar con las comillas, hace reaccionar a Fernando Alejo que apoya los datos del Sacro Paladión pero sólo para hacer ver sus dudas sobre la Historia como ciencia, e incluso sobre la, según él, pretenciosa afirmación de la ciencia “oficial” como única fuente fiable para interpretar la realidad. Y una vez más se repite el enfrentamiento entre los Fernandos sobre la validez de las doctrinas que disienten sobre el valor de las llamadas pruebas científicas.
Y siguiendo los debates sobre estos temas llegamos a las grandes preguntas medio filosóficas, medio físicas sobre el origen del universo, su extensión y su antes y su después, sobre las que la ciencia no tiene una respuesta generalmente admitida. Y mucho menos la tiene la religión católica (que profesan una buena parte de los contertulios) a la que le cuesta admitir cualquier interpretación que se aleje de lo relatado en la Biblia.
Llegados a este punto recuerdo las decisiones fundacionales de la tertulia de dejar fuera de sus discusiones las cuestiones políticas o religiosas que puedan crear enfrentamientos con riesgo para la cohesión del grupo. Y algunos intervienen para dudar de la calificación del debate que estábamos teniendo e incluso vuelven a plantear el basamento de las citadas limitaciones sobre el ámbito de los temas de la tertulia. Y se habla de la libertad de expresión, incluso aludiendo a la canción de Harcha en la época de la Transición política en que se ridiculizaban los miedos de la gente de orden al comportamiento libre de nuestro pueblo...
Dispuesto yo a pedir repetir la votación sobre esta limitación, interrumpe oportunamente alguien para pedir a Emilio – ha presumido de tener en su casa más de un centenar de cuadros pintados por el - que haga especial donación a la tertulia del que más le guste. También se comenta el corte de los árboles de la plaza de los Hnos Fdez Criado, y el resultado del último Certamen de Relato Breve organizado por la Biblioteca, en el que ha considerado acreedor al tercer premio a nuestro contertulio Miguel al que damos la enhorabuena. El relato correspondiente ha sido publicado en el blog de la Tertulia.
Pasamos a continuación a comentar el conjunto de actos programados conjuntamente por FUNCAVE y el Ayuntamiento para conmemorar los quinientos años de la muerte del cardenal Cisneros. Critico la ambición de los organizadores por multiplicar las celebraciones lo que da lugar a que se incluyan actos del Santuario para nada relacionados con el cardenal. También aludo a que seguimos sin tener ninguna fuente escrita que refleje la fundación de nuestro Hospital, y doy lectura a una nota sobre las tres alusiones a Illescas, difícilmente interpretables para la mayoría, que hay en el libro biográfico del Sr. García Oro, que me prestó Miguel Ángel.
Entre dichos actos ha habido el pasado día 6, un recital de poesía dedicado al Santuario por Guillermo Arroniz, acompañado por trozos musicales interpretados por un joven violonchelista. Se realizó en el patio del Hospital y resulto muy del agrado de todos los asistentes, destacándose el ambiente informal e intimista que tuvo todo el acto. Se alude a la posibilidad que habría de realizar lo que dijo el poeta ser sueño, que es devolver el aspecto de la capilla mayor del Santuario a cómo la elaboró el Greco, mediante copias de los tres cuadros en sus previstos emplazamientos y reproducciones de las estatuas de los profetas en las hornacinas laterales, sin profundizar más en ello.
También se comenta la charla, en este caso acompañada de la proyección de un video, del arquitecto de las obras de rehabilitación recientemente terminadas, sobre todo para eliminar las humedades que afectaban a la zona de la capilla de las Reliquias. Por último se recuerda la charla sobre la Biblia Políglota Complutense de nuestro paisano Santiago. Guijarro, especializado en estudios bíblicos, anunciada para el día 12 próximo.
Aporto mi crítica a la compañía de teléfonos que afea con una línea gruesa toda la zona rehabilitada del Camarín de la Virgen en la calle del Transparente y que, en lugar de soterrarla como hubiera sido lo razonable, ha exagerado su presencia alejando su trazado de la línea recta y además enganchándola chapuceramente en la reja del camarín. Se hace notar que las compañías de servicios pagan anualmente una compensación al Ayuntamiento por utilizar las paredes de los vecinos para apoyar sus líneas, pero sería mejor que no lo hicieran y en cambio las soterrarán, sobre todo en el casco histórico...
No sé muy bien cómo, discutimos a continuación sobre las novelas históricas, hoy muy de moda, incluso en las series de televisión, para hacer ver su riesgo de manipular la realidad por “exigencias del guión”. Hay también un grupo de defensores por la labor de divulgación que realizan y se alude (no consigo recordar en qué contexto) al “Testamento de Santo Tomás”.
Anuncia Miguel Ángel una representación de teatro en la que participa, para el próximo día 27 en la Casa de Cultura operada por el Centro de Mayores. Y se plantea luego una crítica a los que están anunciando el centenario de Cisneros en Alcalá de Henares, quienes en su material de publicidad se han permitido copiar trozos de nuestro cuadro de Ferrant sin aludir para nada a su origen. Yo quito importancia al hecho, pues además no veo físicamente cómo podrían dejar constancia de la inspiración solo visible para los que conocemos bien el cuadro...
Por último aludo a un adarve que no recordamos en la reunión pasada, al enumerar los que hay en el pueblo. Se trata de un entrante no muy profundo que hay en la Puerta del Sol frente a la antigua posada, que además conserva una casa típica de Illescas bien mantenida, incluso con la argolla que solía haber junto a la puerta para dejar atadas las caballerías.
Y Juan, que cumple años hoy y además le han dado el alta de su caída, quiere celebrarlo y nos invita a las consumiciones lo que le agradecemos, mientras dan las diez de la noche y nos despedimos hasta la próxima reunión que prevemos para el 15 de junio en este lugar y a la hora de costumbre.

                                                                                                        Fernando Elena Díaz

sábado, 20 de mayo de 2017

EL MISTERIOSO MECANISMO DE RELOJERÍA HALLADO EN ANTIKYTHERIA (GRECIA)

En esta ocasión no ha sido Curistoria quien me ha inducido o inspirado a subir esta Entrada al Blog. La causante ha sido una gran y estupenda amiga, Paz Martín Villafáfila, con la que  comparto página en face, y cuyos comentarios y posts indican aficiones inquietas e interesantes muy acordes con las mías.
Compartió en la página citada una noticia de la que también se hizo eco Google incorporando un doodle sobre la misma el pasado día 17.
A partir de ahí, rebusqué en internet, y de las muchas publicaciones que encontré sobre el tema, esta de BBC Mundo, por su formato, imágenes y textos me pareció la más indicada para nuestro Blog.
El vídeo lo he “pescado” aparte, pues el que incorporaba el artículo se extendía 53 minutos y este solo seis, y es bastante completo.
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Qué es el mecanismo de Antikythera y por qué es el objeto más misterioso de la historia de la tecnología
Redacción BBC Mundo


De no haber sido por una tormenta en la rocosa isla griega de Anticitera hace poco más de un siglo, uno de los objetos más desconcertantes y complejos del mundo antiguo quizás no habría sido descubierto jamás.
Tras refugiarse en la isla, un equipo de buscadores de esponjas marinas decidieron ver si tenían suerte bajo esas aguas.
Se toparon en cambio con los restos de una galera romana que había naufragado en medio de otra tormenta hacía 2.000 años, cuando el Imperio romano empezó a conquistar las colonias griegas en el Mediterráneo.
En la arena del fondo del mar estaba el cúmulo más grande de tesoros griegos que se haya encontrado jamás.


Entre las hermosas estatuas de cobre y mármol estaba el objeto más intrigante de la historia de la tecnología.
Es de bronce corroído, no más grande que una laptop moderna, hecha hace 2.000 años en la antigua Grecia.
Se le conoce como el mecanismo de Anticitera. Y resultó ser una máquina del futuro.
"Si no lo hubieran descubierto en 1900, nadie se habría imaginado, ni siquiera creído, que algo así existía... ¡es tan sofisticado!", le dice a la BBC el matemático Tony Freeth.

Increíble

"¡Imagínate: alguien, en algún lugar de la antigua Grecia, hizo una computadora mecánica!", exclama el físico griego Yanis Bitzakis quien, como Freeth, es parte del equipo internacional de investigación del asombroso artefacto. 
"Es un mecanismo de una genialidad realmente sorprendente", añade Freeth. 
No están exagerando. 
Tuvieron que pasar unos 1.500 años antes de que algo que se aproximara al mecanismo de Anticitera volviera a aparecer, en la forma de los primeros relojes mecánicos astronómicos, en Europa. Sin embargo, éstas son las conclusiones; entender qué era el misterioso objeto tomó tiempo, conocimientos y esfuerzo.

Imposiblemente adelantado a su tiempo

Uno de los problemas era su anacronismo
El primero en examinar en detalle los 82 fragmentos recuperados fue el físico inglés y padre de la cienciometría Derek J. de Solla Price.
Empezó en los años 50 y en 1971, junto con el físico nuclear griego Charalampos Karakalos, tomó imágenes con rayos X y rayos gamma de las piezas. 

Descubrieron que había 27 ruedas de engranaje adentro, y que era tremendamente complejo.



Los expertos habían logrado fechar con considerable precisión algunas de las otras piezas encontradas entre el año 70 a.C. y 50 a.C. 
Pero un objeto tan extraordinario no podía datar de esa época. Quizás era mucho más moderno y sólo por casualidad había caído en el mismo sitio, pensaban varios.

127 y 235 dientes

Price adivinó que contar los dientes en cada rueda podía dar alguna pista sobre la función de la máquina.Con imágenes bidimensionales, las ruedas se superponían, lo que dificultaba la tarea, pero logró establecer dos números: 127 y 235. "Esos dos números eran muy importantes en la Grecia antigua", señala el astrónomo Mike Edmunds. 
¿Sería posible que los estuvieran usando para seguir el movimiento de la Luna?

La idea era revolucionaria y tan avanzada que Price dudó de la autenticidad del objeto.

"Si los científicos griegos antiguos podían producir estos sistemas de engranaje hace dos milenios, toda la historia de la tecnología de Occidente tendría que reescribirse", resalta Freeth.

¿Lograron mecanizar sus conocimientos?


La Grecia de hace dos milenios es una de las culturas más creativas que hayan existido jamás, así que no estaba en tela de juicio cuán magnífico fue su desarrollo en todos los campos, incluso en astronomía, considerada entonces como una rama de las matemáticas.

Sabían cómo se movían los cuerpos celestiales en el espacio, podían calcular sus distancias y conocían la geometría de sus órbitas. 

¿Habrían sido capaces de meter astronomía y matemáticas complejas en un artilugio y programarlo para que siguiera el movimiento de la Luna? 
El número 235 que había encontrado Price era la clave del mecanismo para computar los ciclos de la Luna. 
"Los griegos sabían que de una nueva Luna a la siguiente pasaban en promedio 29,5 días. Pero eso era problemático para su calendario de 12 meses en el año, porque 12 x 29,5 = 354 días, 11 días menos de lo necesario"", le explica a la BBC Alexander Jones, historiador de astronomía antigua. 

"El año natural, con las estaciones, y el año calendario perderían la sincronía".

No obstante, también sabían que 19 años solares son casi exactamente 235 meses lunares, un ciclo cuyo nombre es metónico. 

"Eso significa que si tienes un ciclo de 19 años, a largo plazo tu calendario va a estar en perfecta sintonía con la estaciones". 
Como confirmándolo, en uno de los fragmentos del mecanismo de Anticitera encontraron el ciclo metónico.
Revoluciones
Gracias a los dientes de las ruedas de engranaje, el mecanismo empezó a revelar sus secretos.

Las fases de la Luna eran inmensamente útiles en esa época. 
De acuerdo a ellas se determinaba cuándo sembrar, cuál era la estrategia en la batalla, qué día eran las fiestas religiosas, en qué momento pagar las deudas o si podían hacer viajes nocturnos. 
El otro número, 127, le sirvió a Price para entender otra función relacionada con nuestro satélite natural: el aparato también mostraba las revoluciones de la Luna alrededor de la Tierra. 
Tras 20 años de intensa investigación, Price concluyó que ya había resuelto el acertijo. Sin embargo, quedaban piezas del rompecabezas por encajar.

El futuro 223 


El siguiente paso requirió de tecnología hecha a la medida. Y un equipo internacional de expertos dedicado a investigar el mecanismo de Anticitera. 

El equipo logró convencer a Roger Hadland, ingeniero de rayos X, de que diseñara y llevara al Museo Arqueológico Nacional en Atenas una máquina especial para hacer imágenes tridimensionales del mecanismo. 
Y, valiéndose de otro aparato que realzó los escritos que cubren buena parte de los fragmentos, los investigadores encontraron una referencia a los engranajes y a otro número clave: 223. 

Tres siglos antes de la edad de oro de de Atenas, los antiguos astrónomos babilonios descubrieron que 223 lunas tras un eclipse (18 años y 11 días, conocido como un ciclo de saros), la Luna y la Tierra vuelven a la misma posición de manera que probablemente se producirá otro parecido.

"Cuando había un eclipse lunar, el rey babilonio dimitía y un substituto asumía el mando, de manera que los malos augurios fueran para él. Luego lo mataban y el rey volvía a asumir su posición", cuenta John Steele, experto en Babilonia del Museo Británico.
Y resulta que 223 era el número de otra de las ruedas del artilugio.
El mecanismo de Anticitera podía ver el futuro... podía predecir eclipses.
No sólo el día, sino la hora, la dirección en la que la sombra cruzaría y el color del que se iba a ver la Luna.

Todo dependía de la Luna 

Como si eso no fuera suficientemente asombroso, descubrieron otra maravilla. 
El ciclo de saros dependía del patrón del movimiento de la Luna y "nada sobre la Luna es sencillo", declara Freeth. 
"No sólo su órbita es elíptica -de manera que viaja más rápido cuando está más cerca de la Tierra-, sino que esa elipse también rota lentamente, en un período de 9 años". 
¿Podía el mecanismo de Anticitera rastrear ese sendero fluctuante de la Luna? 

Efectivamente, podía: dos ruedas de engranaje más pequeñas, una de ellas con una pinza para regular la velocidad de rotación, replicaban con precisión el tiempo que se demora la Luna en orbitar, mientras que otra, con 26 dientes y medio compensaba por el desplazamiento de la órbita. 

Y, por si fuera poco, al examinar lo que queda de la parte frontal del aparato, el equipo de expertos concluyó que solía tener un planetario como lo entendían en ese momento: con la Tierra en el centro y cinco planetas girando a su alrededor. 


"Era una idea extraordinaria: tomar teorías científicas de la época y mecanizarlas para ver que pasaría días, meses y muchas décadas después", subraya el matemático. 

Un acertijo envuelto en un misterio dentro de un enigma 
"Esencialmente fue la primera vez que la raza humana creó una computadora", añade Freeth. 
"Es verdaderamente increíble que un científico de esa época descubrió cómo usar ruedas de engranaje de bronce para rastrear los complejos movimientos de la Luna y los planetas". 
Pero... ¿quién fue? 
Nuevamente, exploraron lo que nos quedó del fabuloso artilugio para buscar la respuesta. 
Una pista estaba en otra de sus funciones. 
El mecanismo de Anticitera predecía además la fecha exacta de los Juegos Panhelénicos: los Juegos de Olimpia, los Juegos Píticos, los Juegos Ístmicos, los Juegos Nemeos. Lo curioso es que, aunque los Juegos de Olimpia eran los más prestigiosos, los Ístmicos, en Corinto, aparecen en letras mucho más grandes. 

Además, los expertos ya habían notado que los nombres de los meses que aparecían en otra rueda eran corintios. 

La evidencia apuntaba a que el diseñador era un corintio y que vivía en la colonia más rica gobernada por esa ciudad: Siracusa. 
Y Siracusa era el hogar del más brillante de los matemáticos e ingenieros griegos: Arquímedes. 
Nada más y nada menos que quizás el científico más importante de la Antigüedad clásica, el hombre que había determinado la distancia a la Luna, encontrado cómo calcular el volumen de una esfera y de ese número fundamental π; que había asegurado que con una palanca movería el mundo y tanto más. 
"Sólo un matemático tan brillante como Arquímedes podría haber diseñado el mecanismo de Anticitera", opina Freeth.

Lo cierto es que Arquímedes estaba en Siracusa cuando los romanos llegaron a conquistarla y que el general Marco Claudio Marcelo ordenó que no lo mataran, pero un soldado lo hizo. 

Siracusa fue saqueada y sus tesoros enviados a Roma. El general Marcelo sólo se llevó dos piezas consigo, ambas -dijo- eran de Arquímedes. 
El equipo de investigación piensa que eran versiones anteriores del mecanismo. 
Un indicio se encuentra en una descripción que escribió el formidable orador Cicero de una de las máquinas de Arquímedes que vio en la casa del nieto del general Marcelo. 
"Arquímedes encontró la manera de representar con precisión en un sólo aparato los variados y divergentes movimientos de los cinco planetas con sus distintas velocidades, de manera que el mismo eclipse ocurre en el globo que en la realidad".


¿Qué pasó con la brillante tecnología griega que produjo la primera computadora? 

¿Por qué no se desarrolló? ¿Por qué se perdió? 
Como tantas otras cosas, con la caída de los griegos y luego los romanos, los conocimientos "emigraron" hacia el oriente, donde los bizantinos los guardaron por un tiempo y luego pasaron a los eruditos árabes. 
El segundo artilugio con engranajes de bronce más antiguo que se conoce es del siglo V e inscripciones en árabe. 
Y en el siglo XIII los moros llevaron esos conocimientos de vuelta a Europa.

Investigaciones previas establecieron que el mecanismo estaba metido en una caja de madera, que no sobrevivió el paso del tiempo. 
Una caja que contenía todo el conocimiento del mundo, el tiempo, el espacio y el Universo. 
"Es un poco intimidante darse cuenta de que justo antes de la caída de su gran civilización, los antiguos griegos habían llegado tan cerca a nuestra era, no sólo en su pensamiento sino también en su tecnología científica", dijo Derek J. de Solla Price. 

¡Cuán lejos llegó la Antigua Grecia!
                                                   
               

martes, 16 de mayo de 2017

¿CONOCÍAIS ESTE SIMPÁTICO Y ANUAL ACONTECIMIENTO?

He recibido este curioso y ya legendario acontecimiento, y no he podido por menos de incluirlo en el apartado que le viene al pelo dentro de nuestra carpeta de archivos: Temas varios, de interés o curiosos.
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¿Por qué los franceses regalan a los españoles 3 vacas cada año?

Por Félix Casanova el 11 Mayo, 2017 Curiosidades Edad Media En HDNH
En 1375, los aldeanos de las frontera franco-española en los Pirineos establecieron sus diferencias con un tratado y una gran fiesta. Ese pacto todavía se celebra hoy, y de hecho está considerado como el acuerdo de Paz más duradero de la historia.
Un acuerdo ininterrumpido de 642 años entre los montañeros franceses de Baretous y los navarros españoles del valle de Roncal. El pacto data de una época en la que la cooperación fronteriza, o la falta de ella, era cuestión de vida o muerte.
Todo comenzó en 1375, cuando un agricultor del Roncal conoció a un agricultor del Valle de Baretous y se produjo una pelea por los derechos de pastoreo. Las palabras fueron a más y en un pestañeo los dos pueblos estaban ya en guerra.
Después de una batalla particularmente sangrienta, y cansados de tanta trifulca, se acordó establecer uno de los tratados de paz más antiguos del mundo: El tributo de las tres vacas, donde los habitantes de Baretous regalan a los españoles tres vacas cada año.


El alcalde de Isaba, presidente del acto, pregunta por tres veces a los baretoneses si están dispuestos, como en años anteriores, a pagar el Tributo de las Tres Vacas de dos años, del mismo pelaje y cornaje, y sin tacha ni lesión alguna. Los preguntados responden que sí en tres ocasiones.
Seguidamente uno de los alcaldes baretoneses coloca la mano derecha sobre la piedra o mojón y poniendo la suya encima un roncalés y así se van alternando los demás representantes. El último en posar la suya es el alcalde de Isaba, que pronuncia las palabras:
Pax avant, pax avant, pax avant
Paz en adelante
A lo largo del siglo XX se mantuvo sin más incidentes, excepto en 1944, durante la Segunda Guerra Mundial, los alemanes impidieron este acto por temor a que los franceses lo aprovecharan para cruzar la frontera y escapar. A modo de compensación, en los años siguientes los baretoneses añadieron una vaca más, hasta que los roncaleses les perdonaron la última.

domingo, 14 de mayo de 2017

A NUESTRO NONAGENARIO FRANCISCO ROMO DE ARCE TORREJON

No solemos subir a esta ventana los cumpleaños de nuestros contertulios, bien por desconocerlos o por aquello de la privacidad y uso de datos. En esta ocasión he decidido hacer una excepción y dedico esta entrada a uno de los dos nonagenarios miembros de La Tertulia de Illescas, nuestro amigo Paco quien fue artífice y fundador de esta Tertulia allá por 1995.
Deseamos y esperamos querido Paco repetir esta entrada celebrando el NOVENTA Y CINCO

martes, 2 de mayo de 2017

FELICITACION A MIGUEL BENITEZ

Concurso de relatos breves de la biblioteca de Illescas 2017



Uno de nuestros compañeros, Miguel Benítez, ha sido premiado. Este es su relato.
¡Muchas felicidades Miguel!


                                                          EL MEJOR REGALO
Su voz era ronca y profunda; y con esa misma voz, esa voz que había arrastrado durante sus cuarenta años de docencia, pidió a sus alumnos que le cedieran unos minutos de su tiempo; les quería dirigir unas palabras de despedida. No había dinero ni para un modesto convite.
Sus escasos enseres yacían dentro de la negra y curtida cartera de cuero que, allá por mayo de 1923, su familia le había regalado al acceder a una plaza del Cuerpo de Maestros del Ministerio de Instrucción Pública y que siempre guardaba en el cajón grande de la mesa de madera, una mesa ya raída por el uso y los incontables años de servicio, y que tantas veces había acariciado con sus dedos.

Sobre la misma estaba, elegante e impasible, el otro regalo, un objeto que todos sus alumnos habían visto y odiado infinidad de veces, pero que nunca habían tocado: un reloj de arena, de palmo y medio de alto, el verdugo de todos los exámenes, pues al acabarse la arena, vuelta y vuelta, finalizaba la tarea encomendada.

Pausada, lentamente, les habló del transcurso del tiempo, de las coplas de Jorge Manrique a la muerte de su padre; del pasado efímero de Don Antonio Machado, del “Carpe Diem”, de sus andanzas de niño y adolescente junto a Celso, su mejor amigo y más tarde gran poeta, en una aldea de la Galicia del interior, y de las vivencias que tan feliz le hicieron en esa escuela de un humilde pueblo de Ciudad Real, una de esas provincias que existen porque sobraba sitio en el mapa de España, y una escuela donde el frio arañaba las ideas y los sentidos. Nunca hubo presupuesto para calefacción.

Recordaba agradecido, pasada la mitad del siglo, cuando la Inspección del Ministerio anunció algunas mejoras, esas que siempre llegan tarde, y que al final, se redujeron a un nuevo mapa-mundi de pared en el que ya había desaparecido el imperio austrohúngaro, y un esqueletoa tamaño natural para estudiar Anatomía.

Les dijo que una más que modesta pensión sustituiría al esquelético sueldo de maestro, a lo que, sumando unos pocos libros y un pequeño huerto, al que hacía algún tiempo se estaba aficionando, era todo su patrimonio. En esos tiempos el hambre se desayunaba y la cena pasaba de largo las más de las noches, y si eras de los maestros represaliados, no es para contarlo.

El amigo poeta hubo de trasterrarse a la Argentina por sentirse demasiado gallego y demasiado poco español, y Don Matías sufrió destierro en lo que se conocía como exilio interior y siempre agradeció a los vecinos el acogedor recibimiento que le dispensaron conociendo sus antecedentes. Eran, y son, buena gente.

El reloj de arena, el mejor regalo que a nadie se le pudo ocurrir, fue a parar a quien consideró siempre su alumno preferido, instruido de forma especial en humanidades y en la cultura clásica, y ese alumno no era otro que un servidor de ustedes, a quienes suplico me presten un poco de su tiempo para llenarlo con palabras de despedida. Pero esta vez sí habrá convite.

Con el tiempo, acabé ocupando esta plaza de maestro, tanto por ser mi pueblo, como por las enseñanzas que aquí recibí de Don Matías. Las cosas han cambiado mucho de entonces acá, y lo único que guardo es este hermoso reloj de arena, con sus cuatro columnas esquineras finamente labradas con la gubia de un artesano de la madera de boj, y que siempre me indicó el sentido más profundo de la vida, lo efímero de las cosas, el paso de los días, la desmesura juvenil, los amigos, las fiestas familiares, las arrugas en la piel, los achaques, y la vejez: todo quedaba sometido a su arbitrio. No me tomen por iluso si les digo que de él aprendí el sentido del honor, la dignidad, cumplir lo prometido, y sobre todo, a ser bueno, en el sentido machadiano de la palabra. Un reloj de muñeca solo nos recuerda que llegamos tarde; el de arena te informa de quien eres.

Me enseñó también que el tiempo es oro, como decía Benjamín Franklin, y que la velocidad de la luz se mide en años y no en kilómetros. En casa, cuando he contemplado, una y mil veces este hermoso reloj, me he sentido obligado a reflexionar sobre las cosas que merecen la pena de verdad, y siempre me quedo con dos: el amor y la amistad. En mi toma de posesión, sobre la mesa desnuda, solo aparecía aquel hermoso reloj, y al fondo de la sala, entre alumnos y familiares, casi imperceptible, reconocí a mi viejo maestro, apoyado en el brazo de su hermana menor, que seguía atento mis palabras. Al acabar, le abracé fuertemente y le devolví emocionado el reloj de arena. Lo reconoció
enseguida después de tantos años. No pudo evitar emocionarse.

No pasaron dos semanas que Don Matías falleciera, de viejo y de soledad. Su hermana cerró la casa y se fue a la capital a vivir con unos sobrinos. Vino a despedirse, casi con prisas por dejar atrás el pueblo, y tras recordarme lo mucho que su hermano siempre me había apreciado, me regaló una cesta llena de manzanas de su huerto y algo parecido a una caja de zapatos atado con una fina cuerda.

Al abrirla, ya sabía que me encontraría ese hermoso reloj de arena, que encerraba el tiempo de mi existencia y que ya iba necesitando una mano de barniz. También había una tarjeta postal, con matasellos de Buenos Aires, de fecha ilegible. Al leerla, no pude evitar un par de lágrimas:

“Yo sé que un día doblaré una esquina, y no volveré atrás...”.“Mientras no me olvides, no habré muerto”.

Nunca lo olvidó. Celso Emilio Ferreiro, su amigo de la infancia y poeta favorito, se llevó su último suspiro, y yo me apropié de su tiempo. Descansen ambos en paz.

Gracias a todos por su atención. Saben donde vivo. Ahí tienen su casa, buen vino y excelente longaniza de Teruel, para cuando gusten.

                                                                                                               (Mibendia).